sábado, 9 de junio de 2012

Vietnam


Agujerito de a cargo de los Estados Unidos de Norteamérica que bombeaba tierra vitnamita para que al cerdito le crezca un poco más la barriga.
En la ciudad de Saigón se encuentra el museo de los vestigios de la guerra donde se muestran y denuncian, entre otras cosas, las víctimas que todavía hoy se sigue cobrando la guerra. Resulta que los yankees se volvían locos porque no podían pelear en la selva y arrojaron un polvito llamado Agente Naranja que dejaba un desierto donde caía. Hoy muchos vietnamitas nacen con las deformidades más horribles a causa de la contaminación producida por el Agent Orange.




AK-47

Arte vietnamita



Una raro muchacha tocando un bella instrumento

Ciudad colonial de Hoi An


Ciudad colonial de Hoi An.


Café con leche condensada y hielo, una fiesta de sabor.


Bici

Pies


Ha Long

Ha Long

Ha Long

Ha Long

Mercado desde el hostel

Mercado desde el hostel

VIETNAM!

Curiosidades -3-

 Una fruta

 Carnicería en las callejuelas de Vietnam 

 Un amigo nunca te deja a pata

Sopa de vietnamita

La hinchada del ajedrez tiene más huevo que la 12 o los borrachines esos 

Se nos creció el río

Teoría 1: Mestizaje BudoHindú, producto de algún dios que anduvo haciendo maldá por ahí.
Teoría 2: Influencia del paco en la cultura oriental.

domingo, 3 de junio de 2012

Phnom Penh, capital de Camboya


A la capital camboyana pasamos a hacer las visas de Vietnam (próximo destino)  y de paso visitamos algún museíto.
La presencia colonial francesa dejó su huella en esta parte de la península indochina y llega hasta nuestros días en la forma de Baguettes. Por la calle abundan los carritos que prearan sanguches. Es una lástima que los franceses no se hayan quedado tanto tiempo como para inculcar también sus costumbres sobre el relleno, pieza fundamental del holismo sangucheano. Las baguettes son infladas con una buena cantidad de vegetales, fiambres de procedencia muy dudosa y probablemente también de esa pasta de pescado fermentado sobre la cual se basa todo el arte culinario camboyano. Sanguche camboyano + Colectivo = descompostura. Lamentablemente la comida no iba a ser lo único que nos revuelva el estómago.
Hace algunos años (mediados de los 70) unos muchachos conocidos como los Jemeres Rojos decidieron que el país entero debía vivir acorde a sus ideas, entonces cargaron, apuntaron y dispararon.
La consigna de los Jemeres Rojos era la de evacuar todas las ciudades y destruir la civilización y cultura urbana (considerada burguesa) e instalar un sistema económico puramente agrario para volver a la antigua cultura Jemer. Cuando en 1975 llegaron al poder, declararon el año 0 y comenzó la movilización de todos los ciudadanos al campo. Esto no se hizo invitando amablemente a los camboyanos a abandonar sus humildes moradas y comenzar una vida en contacto con la naturaleza, sino que corrió sangre. Se calcula que una cuarta parte de la población camboyana fue muerta. La clase media fue prácticamente exterminada.
Uno de los ´´museos´´ más impresionantes de Cambodia era una escuela primaria. En época de los Jemeres Rojos esa escuela se transformó en una cárcel. En las aulas se levantaron paredes muy improvisadas de ladrillo o madera para hacer habitaciones individuales, cada una con su respectiva cadena amurada al piso. La polea que servía para que los chicos hagan gimnasia ahora era instrumento de tortura. Las ventanas de los pisos superiores se cerraron con alambre para que los prisioneros no se suicidaran.
Ahora las aulas están llenas de fotos de los presos, gracias a que los Jemeres Rojos llevaban un registro muy prolijo de todos sus huéspedes, y de calaveras rescatadas de las fosas comunes. Las calaveras tienen un agujerito por el que entró la bala y salió la vida.
Quién guste más info puede ver el documental ´´S21 la máquina roja de matar´´ que trata sobre dicha escuela.
El régimen Jemer duró 4 años y terminó con la invasión vietnamita de Camboya. Cuando los vecinos orientales entraron en la capital camboyana la encontraron prácticamente vacía.

Siem Reap, Cambodia

Todo el sureste asiático está lleno de templos, templos de todas las religiones y de todas las divinidades, pero ninguno es tan impresionante como los que se encuentran en Cambodia. Los templos de Angkor son un complejo enorme de maravillas arquitectónicas que fueron construidas cerca del año 800 dC por los Jemer. Es impresionante pensar en la cantidad de gente necesaria para levantar semejantes cosas, y no solo eso, la cantidad de gente con el talento suficiente para esculpir kilómetros y kilómetros de piedra.
En el siglo XV, no se sabe muy bien por qué, los templos fueron abandonados (con excepción del principal, que se ha mantenido activo prácticamente desde su construcción). Después de abandonados se los tragó la selva y los han recuperado no hace mucho. Todavía tabajan en su reconstrucción, y la verdad es que tienen para rato.
Los distintos reyes de Angkor profesaron distintas religiones, principalmente hinduismo y budismo, y (opinión personal) los ciudadanos y artesanos se agarraron un pedo terrible. En el arte Angkor se pueden ver esculturas de Buda con la serpiente de 7 cabezas (Naga, semidiós  hindú) que emerge desde atrás.







Para recorrer los templos alquilamos unas bicis y pedaleamos de lo lindo, por suerte no costó mucho encontrarlos.



Uno mira y dice ´´fuaaaa esto está construido hace 1200 años´´, pero realmente tomás magnitud del tiempo que pasó cuando ves al arbolito que creció una vez abandonados los temlos.

Todos con el culo en la pared!! llegamos a Camboya


Terrribleeeeee, estos tipos poseen una red de entongue que ha trasgredido sin ninguna dificultad los límites internacionales.
Voy en Tuk Tuk, todavía sobre tierra tailandesa, unos metros antes del límite con Cambodia el tuktuk frena, un tipo me quiere hacer firmar unos papeles de no sé qué, que no me cobra nada pero que si no quiero firmar después me va a cobrar, se enoja porque no firmo; le digo al tuk tuk que siga, sigue, se frena de nuevo, gran edificio, cartel reluciente, Cambodian Consulate, Cambodian Consulate? Si todavía no dejé Tailandia! No no, vos me llavas a la frontera; El tuktuk sigue y me deja en el límite; camino hacia la frontera y un muchacho de sombrero aparece, ´´tenes que ir por ahí´´, si gracias, no le doy mucha bola; salgo de Tailandia, un muchacho de sombrero, el mismo muchacho e sombrero, vuelve a aparecer, ´´si tenés visa vas por allá, sino por acá´´, si gracias, cada vez le doy menos bola. Entro en Cambodia, un muchacho de sombrero aparece, ´´tomate esta combi hasta la estación de colectivo, es gratis´´, mmmm, subo y me llevan hasta la estación, me quieren cambiar dólares y venderme un pasaje en el único lugar posible; intento alejarme un poco de la terminal y un enjambre de Camboyanos me acosa con taxi taxi taxi where you go? where you go?, me cruzan el auto; vuelvo a la terminal y acepto el pasaje del muchacho de sombrero para ir a la ciudad de Siem Riep. El colectivo sale mil horas más tarde, se hace de noche y llueve, 10 km antes de llegar a Siem Riep frena, ´´hasta aca llega este colectivo, para seguir deben tomar un tuktuk o un taxi´´ tomo un tuktuk hasta el centro de la ciudad, el tipo frena un cachito antes en un hostel ´´de un amigo´´, es barato y me quedo a dormir.
Ahora, tirado en la cama, pienso, desde el muchacho de sombrero en Tailandia hasta este hotel estaban todos entongados. Estaré embarazado?

Rayuela



Hace unos días terminé este libro y lo quiero compartir porque es maravilloso. Más allá de la forma recontrarebuscada de contar una historia, el tipo usa el lenguaje y el idioma en toda su plenitud. La lectura se justifica solamente con la forma de escribir, más allá de las historias de los personajes. Es como música hecha con el lenguaje y hace aborrecer todas las traducciones baratas que estamos acostumbrados a leer.
He aquí un fragmento no publicado:

´´…y recuerdo la delicadeza con la que, en aquella parrillita de la rue El Chajá, hincabas tus caninos de una blancura límpida y virginal en ese choripán mariposa que siempre pedias de entrada. A mí me gustaba jugar a adivinar el momento justo en que esa gotita de grasa especiada aparecería entre la comisura de tus labios para escaparse en un corto y denso descenso hasta quedar dura, cual estalactita de colesterol, en el lado derecho de tu barbilla. Pienso en esa gotita de chorigrasa y me siento feliz por ella y su bienaventuranza, por la dulzura con la que el destino la ha tratado, porque pienso que morir en tu rostro es un final mucho más noble que, por ejemplo, escurrirse entre los fierros de construcción de 8mm de la parrilla y calcinarse en las brasas o aventarse a un vuelo cuasi suicida por sobre los cortes de asado y achuras para aterrizar en el delantal del parrillero y endurecerse junto a otras gotitas viejas que corrieron la misma suerte y ya han juntado restos de hollín, sudor y algún elogio de otro colega parrillero que ese día había oficiado de comensal. Pero me entristezco también por esa gotita de pansa redonda y rellena de triglicéridos, porque pienso que si ese día Garbarino no hubiese publicitado su superoferta de dos aire acondicionado de 50000 frigorías al precio de uno el ambiente del ristorante hubiese sido propicio para mantenerla en estado líquido y que pueda continuar su carrera deslizándose por tu cuello Channel número 5, escurriéndose por debajo de la blusa y, luego de dibujar una curva entre tus senos, seguir descendiendo para terminar finalmente absorbida por el ovillo de pelusa de tres días que venís juntando en tu ombligo y con el que podrían jugar durante horas enteras una pareja de gatitos persas de escasos meses de edad…´´
Fragmento de la novela Ranchuela de Julio Crotázar.

Artesano Hot en Bangkok



Camino por una calle de Bangkok, barrio chino, con todo lo que eso significa, olor a carne seca mezclado con vaho de alcantarilla mezclado con polvo de curry mezclado con sol de 40 grados de calor que calienta el asfalto y le saca el oxígeno del aire, así, todojunto. La feria se despliega a lo largo de la calle y los números vuelan en todas direcciones. Equipos de música, cascos, una funda para el volante del taxi, fideos secos, un carburador para jeep willys modelo 68 (caja larga), un masajeador de pies, percheros para escobillones, escobillones, estrellitas ninja, una mezcladora de cemento, y… ahí, ahí lo vi, emergiendo erguidamente de las profundidades del mostrador como una especie de dios rosado y venoso, ahí, al aire libre, en la calle, bajo el ojo protector de un Tailandés con menos pulgas que María Antonieta, ahí estaba esperando a ser comprado en la feria urbana, un pene de goma.
La estupefacción del momento, de verte ahí, tan libre y desnudo, se fue transformando en un sentimiento de felicidad, porque por más que digan que sos nuestro peor enemigo, te tengo un poco de compasión y aprecio, por la injusticia con que normalmente se te trata. Me reconforta saber que en algún lugar del mundo se te respete y se te trate con igualdad frente a los demás electrodomésticos, y que no te condenen al destino innoble de la vidriera espejada o del fondo del cajón de la ropa de invierno.